Relax! Ya se acabo la vorágine loca en la que estaba inmersa, o por lo menos hay un recreo jejeje
Esta semana recibí mis notas y no estoy tan contenta pero bueno, tengo la tercera evaluación para recuperarme de algún bajón, que remedio, a mal tiempo buena cara. Pero no me puedo quejar, la experiencia práctica ha sido superior, de hecho no podría ser mejor; aprendí a iluminar, aprendí a fotografiar en situaciones extremas de luz y a sacarle partido a mi querida Oly, hice muchos amigos nuevos que son cracks en lo que hacen, realizadores magníficos, cámaras, directores, productores, y también actores, buenísimos actores que ahora me hacen de modelos para mis retratos, todo un lujo. En resumen estoy metida en el mundo en el que siempre quise estar, en mi mundo, en el que amo y para mas inri trabajando en mi carrera y disfrutando mucho, muchísimo.
Mi Oso ya volvió de su periplo por la península y nos trajo de regalo ¡¡Inka Cola y Sublimes!! ¡Wowwwww¡ los pocos kilos que tanto me han costado bajar, están en peligro, aunque lo compensaré con todas las caminatas que me tengo que pegar por que mi siguiente proyecto fotográfico serás las procesiones de Semana Santa que aquí son realmente preciosas, Ya se las enseñaré.
Pues eso, que en nada he descubierto cosas maravillosas, que mi vida profesional esta siendo muy, muy satisfactoria, casi tanto como mi vida personal, que muchos de los fantasmas que rondaban mi cabeza hace un tiempo ya se han extinguido y que sigo para adelante, hay dolor, hay penas, hay añoranza, hay enfermedad, pero eso es la vida, no?, si todo fuera felicidad, cha mareeee, que aburrido sería.
Ah! por cierto Sebi esta asistiendo a clase de teatro desde el viernes último, esta feliz brincando, jugando, imaginando animales y haciendo muecas de mimo con otros 9 niñitos en la Escuela de Actores de Las Palmas, ¿un nuevo Bardem? ( que es canario, eh?) no, no, no, quizás con el tiempo y sólo si a mi niño le gusta y se decide por esta sacrificada y noble carrera, será Sebastian, actor, por ahora se lo pasa genial en el taller.
Ojala todos los niños tuvieran la oportunidad de disfrutar de todo el abanico de posibilidades que se la han ido presentando a mi pequeño, aprender a nadar de pequeñitos, jugar al tenis, hacer fotos conmigo y ahora hacer teatro, somos privilegiados sin duda, y en todo lo que salga y que sobre todo, le guste, trataremos de apuntarlo, así el podrá elegir cuando sea grande lo que realmente le apasione, el Oso y yo nos dejaremos la piel en apoyarle.






